miércoles, 4 de septiembre de 2013

Compartir


"....a media mañana, llegaron tres comerciantes viajeros a comprarle jarros de agua y guarda comida...." 
del libro: La pequeña Luciernaga, pag. 25.

Siempre habra visitantes en nuestra vida, no solo a pedir, sino mas bien para compartir... el alimento del alma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario